Consultorio psicoanalítico en Reforma

Eric Hernández Morales

Practico el psicoanálisis en Ciudad de México de manera presencial y en línea desde hace más de 10 años. Trabajo tanto con niños, jóvenes y adultos de acuerdo al caso. 

Atiendo de manera presencial, telefónica y videollamada. Mi consultorio se localiza junto a Paseo de la Reforma, en la calle de Oslo 6 Colonia Juárez. Las referencias más cercanas son Reforma 222, MB Hamburgo y Metro Insurgentes.

Reforma

Acerca de mí

Estudios

  • Licenciado en Psicología por la Universidad de las Américas
  • Maestro en Psicología por la Universidad Nacional Autónoma de México
  • Seminario de lectura serial de los seminarios de Jacques Lacan
  • Taller de los escritos de Lacan
  • Círculo de lectura de las Obras completas de S. Freud.
  • Dispositivo de lectura del libro Localización del analista.
  • Seminario clínico de psicoanálisis.

Experiencia clínica

  • Asilo Primavera I.A.P.
  • Hospital Psiquiátrico Juan N. Navarro.
  • Centro Comunitario San Lorenzo.
  • Centro de Servicios Psicológicos “Dr. Guillermo Dávila”
  • Casa Psi.
  • Neopraxis.
  • Lalia Mx

Actividades

  • Supervisión de casos
  • Colaborador en la revista de psicoanálisis Litoral editores.
  • Docente de la licenciatura en psicología en Universidad YMCA.
  • Tallerista en temas de:
    • La interpretación de los sueños,
    • Técnicas de la entrevista,
    • Comunicación, relaciones de pareja,
    • Sexualidad,
    • Grupo Terapéutico a través de las emociones,
    • Las letras chiquitas del dinero
    • Introducción al psicoanálisis

Acerca de mi manera de atender

¿De qué trata el psicoanálisis? Realmente esa es la pregunta que quiero aclarar, pero sobre todo, la manera en que concibo éste trabajo. 

Cuando alguien llega a la puerta del consultorio para ser atendido, esa persona muy seguramente ya ha intentado de todo para resolver su situación. Quizás que en anteriores ocasiones de su vida, sí pudo resolverlo con su propia voluntad. Otras situaciones fueron victoriosas y no trajeron secuelas. Pero hay ocasiones donde a las personas, sencillamente se les rompe algo en su vida. Y ya no saben cómo lidiar con eso:

Rupturas amorosas, ataques de ansiedad, episodios de profunda tristeza, relaciones que fracasan y se repiten patrones, duelos, pérdidas, seres queridos que no van a regresar, problemas con el trabajo, temas con el dinero y las condiciones de vida, adicciones, historias familiares que se repiten a través de generaciones, secretos familiares que se vuelven yugos, problemas sexuales y afectivos, celos, explosiones de enojo, rencores y venganza, inhibiciones, dudas, miedos, inseguridades, falta de cuidado personal, problemas de autoestima, relaciones con familiares que son problemáticas, sueños rotos, autosabotajes, sometimientos, autoengaños, vergüenza, culpa…

En pocas palabras… algo en la vida que ya no anda. 

Entonces un primer paradigma que muchos atraviesan es preguntarse ¿porqué a pesar de todos los esfuerzos y ganas de querer cambiar, hay algo que insiste y no se resuelve? 

Puede que uno se de cuenta que hay algo que no está muy en claro, el porqué ocurre o por qué es como es. Pero también es posible preguntarse si acaso no es un tema más profundo personal el que no cede ante un cambio.

Comencé a dedicarme al psicoanálisis al darme cuenta que estos grandes problemas y quiebres en la vida, tienen en la mayoría de las ocasiones un trasfondo que son la clave para resolver el nudo. Hay nudos que no se resuelven tirando más fuerte, sino que hay que recorrer un poco más atrás del hilo (o incluso en lo que parece “más adelante”) para destensar otras regiones. Teniendo un efecto inesperado donde el nudo que parecía imposible de resolver, se afloja… y otras veces, el nudo se deshace. 

¿Alguna ocasión se ha preguntado cuándo comenzó su situación que lo trajo aquí? En muchas ocasiones he escuchado a gente que llega al consultorio pensando que sus ataques de ansiedad y crisis son algo de su cerebro. Que con unas pastillas o con una técnica mágica de respiración se van a resolver. Mucha gente a tomado esas opciones para luego descubrir que sus crisis (y la ansiedad) retornan… y retornan. Quizás es que nunca se han dado la oportunidad de escucharse. Por ejemplo, poner atención verdaderamente desde cuándo comenzó el primer episodio de ansiedad o de crisis. Entonces resulta  que al mismo tiempo que ocurría una serie de situaciones atroces en la vida, comenzó la crisis de ansiedad. Revelando que la ansiedad es parte de la manifestación de esas otras historias o sucesos.

Comenzar un análisis, es comenzar una transformación en la vida.

Lamentablemente la gente confunde el psicoanálisis con un ejercicio de autobiografía donde “todo se trata del pasado“. Pero a quienes creen eso, les diría que están mal informados o han tenido malas experiencias con otros analistas. Comenzar un análisis implica poder ir más allá de lo que la angustia dice. De lo que el miedo, la vergüenza, los nervios nos dejan ver, decir, escuchar y hacer. Quien atraviesa una experiencia de análisis, vivirá momentos fuertes que tienen efectos potentes. Un día alguien se dió cuenta que sus relaciones amorosas eran muy parecidas a la historia de su familia. Y recorrer los pasajes familiares, permitió salir de ese laberinto de repeticiones. Así como alguien pudo dar cuenta que todas esas cosas que no hacía y tenía ganas de realizar, eran consecuencia de todas las heridas que no le permitían sentirse autorizado para realizar lo que deseaba en realidad. De ésto se trata un análisis. Pero también de muchas otras experiencias.

Usted que ha llegado hasta aquí, le quiero preguntar algo. ¿Qué quiere? ¿Qué está buscando? ¿Con qué de su vida no se siente agusto? ¿Desea realmente iniciar una experiencia transformadora de su vida?

El espacio de escucha que ofrezco es distinto porque no busca irse por las ramas y perder nuestro tiempo. Hay condiciones importantes a seguir, así como instrucciones que ayudan a que la sesión camine. Lo principal de éste espacio es no dar lugar a la censura. Esa que es fuente de tantos autoengaños. ¿Porqué? Porque muchos de nuestros malestares tienen que ver con verdades no dichas y no afrontadas. Guardamos en nuestros pensamientos las ideas más vergonzosas, los sentimientos más hirientes, las fantasías más culposas y los traumas más reprimidos, con tal de no experimentar la angustia de revivirlos. Por eso el espacio que ofrezco, no busca juzgar a nadie. Las sesiones son espacios para tratar con temas delicados e importantes; no para criticar. El material más importante para trabajar en beneficio de una transformación, recae en el ejercicio de no censurarse a hablar. Inclusive de aquello que es penoso, vergonzoso o en apariencia sin sentido. Sólo así pueden aparecer las claves de cada intervención importante para su vida. Todas esas cosas que no se explica porqué persisten y le desagradan (y lo trajeron a buscar éste espacio) encuentran sus piezas faltantes al desplegar todo ese material. Material no antes dicho, no comprendido lo suficiente, material que no se masticó antes; mucho menos se le supo dar un mejor lugar o acción. Material guardando una oportunidad inédita para reestructurarse y suturarse. Luego entonces viene la labor más interesante de éste proceso. ¿Qué podrá hacer usted con estas verdades, soluciones, cambios de paradigmas, reparos afectivos, alivios y todos estos deseos disponibles para echar luz en su vida?

Si usted tiene más dudas de cómo podríamos iniciar, le pido que me contacte. Toda duda que tenga, al igual que toda consideración especial de su caso que necesite plantear, tenga la confianza de decírmelo. Estaré muy dispuesto a leerlo, escucharlo y contestarle. 

Atentamente,

Eric Hernández Morales

Sesiones a distancia

La pandemia nos trajo una situación complicada respecto de la manera de sostener las sesiones. La manera “tradicional” dicta que las sesiones deben ser presenciales. Como si fuese una regla que de no cumplirse, se cree que entonces son “menos efectivas“, “menos importantes“, “menos claras“, “frías” o sencillamente que no es posible tener un diálogo fluido cuando es por teléfono o videollamada. 

Pero la realidad de las sesiones a distancia es otra. Con el paso de la pandemia, fue un cambio requerido el pasar las sesiones presenciales a sesiones por llamada telefónica o videollamada. Pues el riesgo de los contagios y las consecuencias en la vida entre los que pasamos por el consultorio, estaba latente. No sólo la vida y la salud (así como otros factores) de los que físicamente nos encontramos en el consultorio, sino también de la gente cercana; porque inevitablemente los contagios del covid, son extensivos. 

Es por eso que las sesiones a distancia enfatizaron la posibilidad de revalorar lo que es más importante en este espacio: la vida. A final de cuentas, de eso se trata también un análisis: una apuesta por la vida.

Las sesiones vía remota, no son exclusivas por la pandemia, ni mucho menos nuevas. Es una manera de posibilitar los lazos para hablar y llevar este espacio, a pesar de que por alguna razón no sea posible el encuentro dentro del consultorio. También hay gente que decide tener sesiones de este modo, porque quizás no les gustó la atención que encontraron en otros lugares, otros territorios; y quizás se sintieron más cómodo con la persona que los escucha al teléfono. Por que lo más importante para las sesiones no es la presencia física, sino la escucha. Es por esta razón, que dentro de mi manera de escuchar, incluye la posibilidad de las sesiones a distancia. Si a usted le interesan las sesiones por ésta vía, con gusto podemos agendar un espacio. Para mucha gente, puede que haya un escepticismo de ésta modalidad. Sin embargo, quiero hacer una invitación para que experimente aunque sea una ocasión por ésta vía si es que tiene dudas.

Claro está, que también existen razones fuertes para que el consultorio sea un mejor espacio de encuentro; como que por ejemplo para algunas personas es totalmente imposible tener sesiones a distancia al no contar con un espacio donde no haya interferencias, interrupciones y la confianza para poder hablar de ciertos temas. Ante una situación así, podemos explorar alternativas. 

Lo que puedo compartir acerca de las sesiones a distancia es que no son un impedimento para lo que puede ser un análisis. Con esta modalidad también ocurren ciertos cambios en la manera de tener la sesión. Instrucciones que le podré dar para entonces favorecer que nuestra conversación no sea empobrecida. Lo invito nuevamente a que si tiene alguna duda de ésta modalidad de sesiones, me contacte y podré resolver su inquietud. 

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